Muy mala idea pelearse con China
* Es un tema de debate en todo el planeta después de que Donald Trump amenazará con "quitarle a China los puestos de trabajo que nos ha arrebatado", para lo cual prevé aplicar tarifas del 45% a los productos de ese origen. Es temprano para afirmar que Trump llevará adelante una guerra comercial con China, pero como este dislate sería fatal para la economía de USA y del mundo mismo las páginas de las principales publicaciones especializadas están plagadas de artículos que advierten al presidente electo sobre su error. Siguen ocho razones por las cuales no es buena idea pelearse con China.
* En principio, China va a responder al ataque. Por cierto, grandes volúmenes de mercadería fluyen entre ambos países, pero como ocurre con la Argentina, China le vende a USA mucho más de lo que le compra. Trump ha dicho: "Tenemos el poder sobre China, y la gente no se da cuenta". Es inocente creer que se puede castigar fácilmente a China por este camino; la nación asiática responderá con sus propias acciones punitivas.
* Las grandes marcas son vulnerables. Varias joyas de la corona USA van a pasarlo muy mal en caso de que Trump concrete su promesa de campaña. Starbucks, Boeing. Apple, por citar sólo algunas, han hecho enormes apuestas en China. Pronto será para ellas su principal mercado, si no lo es ya. Y este momento mágico de contar con un mercado de 1.300 millones de habitantes se puede perder rápidamente. Desde China ya avisaron que pueden reemplazar a Boeing por Airbus. La venta de autos de origen USA y de los iPhone se pueden desplomar, y las compras de maíz y soja, detenerse.
* Esto ya pasó. La película no es nueva. En 2009 la Administración Obama arremetió contra China por dumping en neumáticos. La WTO le dio razón pero la nación asiática tomó represalias con los pollos estadounidenses. Algo parecido sucedió con acero, paneles solares y otros rubros. Además, si Trump impone las tarifas que mencionó el consumidor americano pagará un costo no menor: o le saldrán más caros los productos chinos o los reemplazará por otros que seguramente resultarán más costosos. Ergo: mayor inflación.
* China es la segunda economía del mundo, y sus compañías, cada vez más competitivas a nivel global, están haciendo importantes inversiones en territorio USA. Eso sí, las empresas USA pusieron en China unos u$s 225 mil M desde 1990, y las chinas en USA no más de u$s 65 mil M, aunque en constante crecimiento. En los últimos cinco años la inversión extranjera ha dejado de ser un camino de mano única para convertirse en una avenida de doble vía, en tanto decenas de miles de millones de dólares están llegando a USA desde China cada año. Asimismo los chinos están comprando empresas USA a un ritmo nunca visto. Y la nación asiática es el principal tenedor de bonos USA, nada menos que por u$s 1.3 trillones.
* Es ingenuo creer que los puestos de trabajo volverán a USA con estas medidas. Las factorías textiles del Carolina del Norte se perdieron hace décadas a manos de China. Y ahora esos puestos están migrando a Vietnam y Bangladesh, donde la mano de obra es más barata aun. Las tarifas a la importación no van a mejorar esto, al contrario, lo pondrán peor. Esos puestos de trabajo jamás volverán a USA.
* Trump acusa a China de manipular el yuan para potenciar sus exportaciones. Amenaza con denunciar al coloso asiático ante el mundo. La realidad es que el FMI ha indicado que la moneda china está valuada adecuadamente, es más, Beijing está sosteniéndola más que depreciándola. "Etiquetar a China como manipulador de su moneda es desatar la guerra final", advierte un especialista en política monetaria.
* Si Trump echa por la borda décadas de libre comercio, China estará lista para capitalizarlo. Las negociaciones por el TPP y con la Unión Europea ahora quedarán en manos del nuevo presidente, de tendencias nada amigables. Por el contrario, China se halla mejor posicionada para abrazar a sus vecinos; una guerra comercial claramente la beneficiaría.
* Todas estas razones hacen creer que Trump no cumplirá con lo que dijo durante la campaña y le ahorrará al mundo un dolor de cabeza. De hecho Xi Jinping ya ha dialogado con Trump y han establecido un "camino de mutuo respecto", según un vocero del presidente electo, quien ahora -fuera de la campaña- opina que "USA tendrá con China la relación más fuerte que jamás se haya visto". Veremos.
Fuente: CNN
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